Introducción:
El pan turco, o bazlama, es una delicia que hará que todos en tu casa se queden pidiendo más. Con su textura suave y aireada, este pan es perfecto para acompañar cualquier comida o simplemente disfrutarlo con un toque de mantequilla. Si pensabas que preparar pan casero era difícil, este receta te demostrará que cualquiera puede hacerlo. ¡Anímate a probarlo!
Ingredientes:
500 g de harina de trigo
10 g de levadura seca
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de sal
250 ml de agua tibia
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de yogurt natural (opcional)
Método de preparación:
En un bol grande, mezcla la harina con la levadura, el azúcar y la sal.
Haz un hueco en el centro de la mezcla y agrega el agua tibia y el aceite de oliva. Si prefieres un toque más suave, puedes añadir una cucharadita de yogurt natural.
Amasa la mezcla durante unos 10 minutos hasta que obtengas una masa suave y elástica.
Cubre el bol con un paño limpio y deja reposar la masa durante 1 hora o hasta que doble su tamaño.
Divide la masa en pequeñas bolas del tamaño de una nuez y, con las manos, aplánalas en discos de unos 10 cm de diámetro.
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y cocina cada pan durante 3-4 minutos por cada lado, o hasta que se forme una capa dorada y crujiente.
Retira de la sartén y deja enfriar ligeramente antes de servir.
Consejos para servir y almacenar:
El bazlama es perfecto para acompañar sopas, guisos o como base para un delicioso sandwich.
Para conservarlo, guarda los panes en una bolsa de plástico a temperatura ambiente durante un par de días. También puedes congelarlos si prefieres guardarlos por más tiempo.
Variantes:
Con hierbas: Agrega hierbas secas como romero o tomillo a la masa para un toque aromático extra.
Versión integral: Si prefieres un pan más saludable, puedes sustituir una parte de la harina de trigo por harina integral.
Preguntas frecuentes:
¿Puedo usar levadura fresca en lugar de seca? Sí, puedes usar levadura fresca. Solo necesitas el doble de cantidad (20 g) para obtener el mismo resultado.
¿Cómo sé si la masa está lista para reposar? La masa debe estar suave y elástica, y al presionarla con el dedo debe volver a su forma lentamente.